miércoles, 17 de junio de 2015

Daguerrotipo

Primer daguerrotipo es tomado en 1938.

Las primeras personas fotografiadas. 

En 1838 se tomó la que se cree es la primera fotografía de personas vivas. La imagen muestra una calle muy concurrido (el Bulevar del Temple parisino). Sin embargo, debido al largo tiempo de exposición para impresionar la imagen -alrededor de quince minutos en las horas de máxima irradiación-, no aparece el tráfico u otros transeúntes, pues se mueven demasiado rápido. Las únicas excepciones son un hombre y un chiquillo que limpiaba sus botas, que permanecieron en la misma posición durante el tiempo que tardó la exposición del daguerrotipo. Según la investigación de la historiadora Shelley Rice,1 el limpiabotas y su cliente son actores ubicados allí por Daguerre, quien previamente habría tomado otra fotografía del mismo lugar, notando la incapacidad de la técnica fotográfica de aquel momento para dejar registro de la intensa actividad humana de ese lugar.




El daguerrotipo se hace más popular ya que es más barato y mas accesible al publico ya que na pintura era mas cara y llevaba mas tiempo en hacerla.

Robert Cornelius es el primero en tomarse un autorretrato con cámara oscura (1939).




Caballito de Tolsá

La Guerra de Independencia inició siete años después de inaugurado El Caballito. Tras la victoria de los Insurgentes, en 1821, el Ayuntamiento de la Ciudad decidió cubrir la escultura con un biombo que impedía para evitar ataques de las tropas que llegaron de todo el país.

El primer presidente de México, Guadalupe Victoria planeó fundir el bronce y utilizarlo para fabricar monedas. El joven Lucas Alamán le convenció de conservar la escultura dadas las virtudes estéticas del bronce tallado por Tolsá. Así, el destino de la escultura ecuestre fue el Claustro de la Universidad, que se ubicaba en el predio de la actual Suprema Corte de Justicia de la Nación y que ya no existe.

Ahí, fue donde Jean Prelier Dudoille tomó un daguerrotipo (una fotografía antigua) del Caballito en 1939, convirtiéndolo en uno de los primeros objetos plasmados en México.





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